VIAS, FERROCARRILES y TELEFERICOS

miércoles, 10 de octubre de 2012

Gobierno calcula un presupuesto 'grueso' para Vía Férrea Bioceánica de $us 2.500 millones



El ministro de Obras Públicas, Servicios y Vivienda, Vladimir Sánchez, informó el miércoles que se calculó un presupuesto 'grueso' de alrededor de 2.500 millones de dólares para la construcción de la Vía Férrea Bioceánica que vinculará a Bolivia, con Brasil y Perú de este a oeste.

"Nosotros estamos trabajando el plan estratégico del desarrollo de las vías férreas, este es un proyecto que permitirá unir el Atlántico con el Pacífico, estamos en la fase del estudio básico y por la programación que tenemos está en que se debe comenzar a construir el 2017 y la inversión muy gruesa todavía es de 2.500 millones de dólares", dijo a la ABI.

Sánchez explicó que se inició en pasadas semanadas el estudio básico de la obra, para determinar el costo exacto que demandará la vía, que unirá el océano Atlántico con el Pacífico.

"Eso concluirá el próximo año y con esa información básica se tomará para tomarán alternativas y sobre la base de esas alternativas, contrataremos el estudio a diseño final", agregó.

La autoridad señaló que se prevé que la estructura ferroviaria ingrese por el puerto de Ilo (Perú) y se conecte con el tramo que existe en Puerto Suárez (Santa Cruz-Bolivia)."Aún no se tiene definido porque departamentos pasará", indicó.

El Ministro de Obras Públicas manifestó que la iniciativa de construir una vía férrea bioceánica surgió por la necesidad de facilitar el transporte de minerales para su comercio y su exportación.

Además, dijo que la estructura bioceánica facilitará el tránsito de mercaderías entre el océano Atlántico con el Pacífico y desarrollará más la economía boliviana, en el marco del Plan del Bicentenario 2025.

martes, 2 de octubre de 2012

Habilitan ocho trenes solo para damas

Indonesia estableció un servicio de trenes solo para mujeres en rutas de cercanías congestionadas, luego de recibir numerosas quejas de acoso sexual en las rutas regulares. Ocho trenes especiales, cubiertos de estandartes rosados, hacen el viaje cada día laborable entre la capital, Yakarta, y la ciudad de Bogor en el sur. Las mujeres de Indonesia se quejan de no sentirse seguras en los trenes normales, especialmente en las horas de máxima congestión./BBC Mundo.

lunes, 1 de octubre de 2012

Fundidoras clandestinas generan el robo de rieles de ferrocarriles


Se supone la existencia de un mercado negro, en apariencia de conexiones internacionales, dedicado al rescate de productos de acero, fierro, cobre y otros minerales contenidos en rieles, puentes, cables, postes, monumentos, placas conmemorativas, tapas de boca de tormenta, alcantarillas, etc.
Fuentes de crédito, estiman que debido a la inusual demanda y alta cotización de minerales, se formó un mercado ilegal que “rescata” cualquier materia apta de ser fundida, sin preguntar de dónde proviene.
En la ciudad de La Paz, fueron robadas tapas de alcantarilla, tapas de relojes que controlan el uso de agua potable; desaparecieron de la noche a la mañana enormes bocas de tormenta, causando accidentes de vehículos y de ciudadanos. Extensiones considerables de cable y artificios de cobre, sean o no de arte, se esfumaron en el más silencioso misterio. Faltó que las personas con la dentadura forrada en oro, sufrieran similar operación…
De los “roba-rieles”, no se salvan ni las rejas de fierro de las tumbas, ni la estatuaria de plazas municipales, porque contienen acero, fierro y cobre. Para averiguar cuántos ilustres bustos de cobre desaparecieron de sus pedestales de mármol, sería necesario realizar una auditoría en plazas y parques de las ciudades principales de nuestro país.
COMO ROBAN
Varios juicios contra delincuentes dedicados a la sustracción de bienes del ferrocarril boliviano, coinciden en que, los ladrones o son contratados por terceras personas o actúan por su cuenta, apoyados por camiones, taxis y otros vehículos encargados de vigilar y finalmente, de transportar los objetos hurtados.
Es una asociación delictuosa, que opera en el radio de influencia ferrocarrilera, generalmente entre el bosquecillo de Pura-Pura, la ciudad de El Alto, Lago Titicaca, Tiwanaku y por supuesto a lo largo de la línea férrea de El Alto- Oruro, Uyuni, Tupiza y Villazón. Además, en el antiguo tramo Oruro-Cochabamba y Machacamarca- Uncía.
En el bosquecillo de Pura-Pura, a la altura de la autopista La Paz-El Alto, fue descubierto un grupo de ladrones que había cortado diez barras de vía y ocho de eclisas amontonadas, listas para ser embarcadas en un vehículo que esperaba. Eclisa es una plancha que une dos rieles. Los guardias, encontraron en poder de los mafiosos, una mochila con picotas, sierra mecánica, hojas de sierra, llaves con tubo y acople, llave Stilson; herramientas con las que procedieron a aflojar pernos de rieles. Al ser interrogados, afirmaron que habían sustraído los rieles de la vía férrea “porque el ferrocarril fue entregado a una empresa chilena que nos quitaron el mar y que para nadie es desconocido que los rieles están botados en todo el camino…”
RIELES QUE VALEN ORO
El botín más apreciado por los malhechores, está en las extensas ferrovías. Tres rieles de ferrocarril, cada uno de 9 metros de largo (tres rieles hacen, aproximadamente, una tonelada de acero), cuestan 250 dólares en el mercado negro. Transacción libre de testigos, de documentos y de tributación.
Los rieles, algunos con más de cien años de antigüedad, fundidos, dan lugar a la fabricación de cuchillas y arados para tractores del área altiplánica. La red ilícita, los vende a cooperativas y pequeños empresarios ante la indiferencia de instituciones encargadas de vigilar y mantener el patrimonio nacional.
Gracias a una llamada telefónica anónima, la Empresa Ferroviaria Andina S.A., fue alertada del traslado de rieles con dirección a Potosí y junto a personeros de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, se procedió al secuestro de rieles, de propiedad del Estado boliviano, que estaban siendo transportadas, sin permiso a la mencionada ciudad. El supuesto “propietario”, alegó que había adquirido los rieles en un taller de la Avenida Mamoré, en El Alto. Dijo que estaban botados, los adquirió y subió el material a un camión para su venta o uso.
“Sin embargo, se comprobó y evidenció que los rieles estaban cubiertos dentro del camión con una carpa y que además existían algunos muebles encima de los mismos, para ocultar y disimular su presencia en ese vehículo. La Empresa Ferroviaria Andina, dice el documento, ha verificado desde hace algún tiempo, el permanente robo de rieles de la Red Occidental Andina la misma que pertenece totalmente al Estado boliviano toda vez que, bajo mandato expreso de la entonces Superintendencia de Transportes, la misma se encuentra, simplemente, bajo el cuidado y custodia de la Empresa Ferroviaria Andina, es por ello que el robo de rieles, su desmantelamiento malicioso y doloso no afecta tan sólo al patrimonio de la Empresa, sino que afecta directamente al patrimonio de todos los bolivianos ya que son bienes de dominio público”.
Existen datos de que, en ocasiones fueron robados hasta 100 rieles del ramal Viacha-Guaqui y la certeza de que volquetas y camiones, trasladan las vías ocultándolas bajo una carga de arena. También se sabe, que el “equipo humano” encargado del robo, supera las veinte personas, amén de vehículos y delincuentes que hacen de vigía.
A MANO ARMADA
Un caso ignorado por la opinión pública, relata un atraco a mano armada a los serenos del Sector Capiri, tramo Viacha a Guaqui: “Ellos se encontraban realizando su faena de vigilancia para resguardo de los bienes materiales de la vía férrea en el sector y aproximadamente a la 1:30 a 2 de la madrugada, fueron interceptados primeramente por delante, por dos sujetos con arma en mano. Inmediatamente trataron de escapar pero, en ese momento llegó un vehículo del cual salieron cuatro personas, para continuar golpeándolos, de tal manera que dejaron inconsciente al sereno J.M. por golpes en la cabeza. Según el informe médico es posible que haya sido golpeado con la “cacha” del arma. Lo mismo fue golpeado el sereno S.G., y reducidos por los delincuentes, fueron maniatados y vendándoles los ojos fueron trasladados en el vehículo hasta el sector de Chacoma, distante de Capiri donde fueron botados inconscientes. Todas sus pertenencias personales y dos bicicletas, también se llevaron los ladrones. Uno de los serenos, logró arrojar su “Handy” de comunicación a la pampa, aparato encontrado por un comunario pastor, quien solicitó una recompensa de mil bolivianos para devolverlo…”
También, los grupos delincuenciales no vacilan en arrancar y robar el cableado de las oficinas y estaciones de ferrocarril, pese a la presencia de guardias nocturnos.
¿CUAL ES EL DESTINO?
Los juicios que se ventilan en juzgados del área occidental, por robo agravado de rieles, cables y otros artefactos vinculados al ferrocarril boliviano, no trascienden ni preguntan cuál es el destino final de lo robado.
En uno de los juicios, se menciona que varios rieles estaban siendo trasladados en camión a Potosí y punto. Sin embargo, hay conocedores del asunto que afirman: “El robo de este material tiene como destino el Perú, para sus fundidoras clandestinas que luego de fundir rieles y chatarra, fabrican artefactos para tractores del área altiplánica de Bolivia”.
No obstante, no falta quien afirme que en el territorio nacional, también trabajan fundidoras clandestinas.
En realidad, queda en misterio el destino final de tanta cantidad de robos especializados en fierro, acero, cobre y otros metales. La sed de las fundidoras clandestinas, es insaciable. Sólo podrá ser apagada, cuando el gobierno boliviano ponga interés en acabar con el desmantelamiento del ferrocarril.
Corre el rumor de que el gobierno boliviano tomaría las riendas del sistema ferrocarrilero occidental, precisamente cuando ingresa en escena Corea.
No sería nada raro porque la idea está plasmada en la Ley General de Transporte del 16 de agosto del 2011 que, en su Artículo 261, sobre Transporte Ferroviario a la letra dice: “Administración de la Infraestructura Ferroviaria.- El Organo Ejecutivo del nivel central establecerá un entidad que será la encargada de la planificación y gestión de la infraestructura de la Red Ferroviaria Fundamental, estableciendo sus atribuciones, funciones y marco organizacional”. Prosigue: Artículo 262: Empresa Estatal Operadora de Ferrocarriles.- El Organo Ejecutivo del nivel central establecerá una Empresa Estatal Operadora de Ferrocarriles, encargada de la explotación del servicio público ferroviario por cuenta del Estado Plurinacional de Bolivia en la Red Fundamental Ferroviaria”.
El Artículo 263, Construcción y explotación de líneas férreas, dice textualmente: Inciso 1.- Podrán construir y explotar líneas férreas en el territorio nacional el nivel central del Estado Plurinacional, los gobiernos autónomos departamentales y municipales en caso de líneas de la Red Ferroviaria Fundamental, líneas departamentales o municipales respectivamente y los particulares, estos últimos de acuerdo a convenios y contratos con la instancia correspondiente”.
El Artículo 265. “Red Ferroviaria Fundamental.- Se establece la Red Ferroviaria Fundamental como aquella cuyas líneas tengan solución de continuidad para poder atravesar más de un departamento o conectar el territorio nacional con líneas de países vecinos”.
Está claro que el ferrocarril occidental que parte del Alto de La Paz y une los departamentos de Oruro y Potosí, no es otro que el administrado por la Empresa Ferroviaria Andina S.A., cuya tuición, de acuerdo a comentarios citados líneas arriba, podría pasar a manos del Estado Plurinacional, sin mayores tropiezos de orden legal.
Como es de conocimiento público, el gobernador paceño César Cocarico, según noticia difundida por EL DIARIO el pasado 25 de agosto, firmó un convenio con el gobierno de Corea del Sur, para que envíe apoyo técnico destinado a rehabilitar el funcionamiento del ferrocarril La Paz-Oruro.
Cocarico, estaría respaldando el convenio firmado en Corea del Sur, en los artículos que reproducimos y que están registrados en la Ley General de Transporte del 16 de agosto del 2011.