La boliviana Nayda Tatiana Lezano Alandia que falleció en el accidente de tren que ocurrió ayer en Buenos Aires, tenía 33 años y un embarazo de seis meses, según confirmaron hoy desde Argentina a radio Erbol.
Oriunda de Sucre, Lezano vivía en Buenos Aires desde hace ocho años. Era abogada y trabajaba en el Consulado boliviano desde hace un año atrás. Deja tres hijos en la orfandad.
Ayer, la embajada de Bolivia en Argentina emitió un comunicado en el que señalaba que no podía conseguir datos sobre posibles víctimas bolivianas del accidente debido a que autoridades de ese país aún no emitían listas oficiales.
En la misma nota señalaba que Nayda Tatiana Lezano Arandia -funcionaria del consulado boliviano en Buenos Aires, de quien no se aclara la nacionalidad- figuraba como desaparecida.
En tanto, tres bolivianos resultaron heridos: Nicolasa Maidana de 54 años y Mireya del Pilar Vedia Ramos de 23 ya fueron dadas de alta, mientras Elbio Condori de 29 años continúa en el hospital de Rivadavia, pero está fuera de peligro, señaló Lilian Camacho desde Buenos Aires a Erbol.
Según la agencia ANSA, más de 10 personas están desaparecidas tras el accidente ferroviario que ayer causó la muerte de otras 50 y heridas a 676 en la ciudad de Buenos Aires, donde los familiares recorren hospitales y morgues en su búsqueda desesperada, a casi 24 horas de la tragedia.
Familiares explicaron a los medios de comunicación locales que en las morgues existe un registro fotográfico de las víctimas, pero que las personas que buscan no figuran en él ni en las listas de hospitales.
Las autoridades locales estiman que algunas personas pueden haber sido derivadas a clínicas privadas o permanecer en estado de shock, sin poder identificarse.
Ayer a las 8:32 hora local (11.32 GMT) un tren de la línea Sarmiento chocó al llegar a la estación de Once, a 2 kilómetros de Plaza de mayo, sin frenos y provocó la tragedia.
Se calcula que más de 100 personas viajaban en cada uno de los ocho vagones de la formación, en una de las horas de mayor afluencia de pasajeros.
El gobierno decretó dos días de luto nacional por la peor tragedia ferroviaria de la historia en la ciudad de Buenos Aires y la presidenta, Cristina Fernández, suspendió los actos públicos.
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jueves, 23 de febrero de 2012
Crónica del rescate; muertos y fierros retorcidos
Habían pasado tres horas desde que el tren de cercanías se estrelló contra la cabecera del andén de la estación de Once. Los heridos leves habían salido por sí solos y los más graves esperaban la ayuda de los bomberos y del personal de emergencia.
Eran las 11.30. Los gritos y las corridas pidiendo paso no paraban en el hall de la estación. “¡Silencio! ¡Silencio!”, empezaron a gritar de golpe y dentro de los vagones. Los rescatistas tenían la peor tarea: identificar si las víctimas que aún estaban allí seguían con vida. No hubo respuesta.
Antesala del infierno
“Fue el peor momento de la tragedia. La antesala del infierno. Uno a uno, los cuerpos fueron sacados de entre los hierros torcidos en bolsas negras. Primero fue uno solo, en medio del traslado de los heridos del final. Luego, otro. Y uno más. Y otro más. Y otro. Cinco seguidos y la antesala de un número que parecía no terminar”, escribió la periodista María Arce en la edición digital del diario Clarín.
“Las camillas esperaban vacías que apareciera un herido. Pero no. Estaban todos muertos. Seis, siete, ocho, nueve' El personal del SAME (sanitarios) comenzó a dispersarse y fue remplazado por oficiales de Policía que en vez de guantes y estetoscopios llevaban en sus manos más bolsas negras”.
“Diez, once, doce y seguía creciendo el número de fallecidos. Las caras de los empleados del tren se iban desfigurando. Los policías entraban sigilosos al vagón, desplegaban las bolsas con cuidado y envolvían lentamente los cuerpos. Después salían rápido hacia el final del andén, por la parte de atrás de la estación. Casi a hurtadillas. Se iban con el horror a cuestas, tratando de ocultarlo”, describe Arce.
Pero allí no terminó el caos. “¡Rojo, rojo! (herido grave)”, se escuchaba gritar al pie de una de las escalinatas de acceso a la estación a un médico del servicio público de emergencia SAME, encargado de ordenar por colores, de acuerdo a la gravedad de los casos, la salida de heridos.
Los heridos más graves eran llevados en camilla por la calle, cortada al tránsito, hasta uno de los dos helicópteros para trasladarlos a los hospitales, mientras que los valorados con código amarillo, menos graves, partían en alguna de las veintenas de ambulancias que fueron y vinieron toda la mañana.
El desastre desnudó falencias
Según periodistas y analistas de diferentes medios argentinos, la Policía el gobierno local y otras instancias se vieron desbordados por la tragedia.
Para Ricardo Lafauci, “desastres como este ponen de manifiesto la fragilidad de un sistema ferroviario obsoleto, pobre y carente de todo tipo de previsión y mantenimiento adecuado a las necesidades de miles de usuarios al día. Es la demostración de la eterna incapacidad argentina para prevenir”.
Su colega, Valentín Díaz Aroca, definió la tragedia de Once como “un pandemonio que creíamos reservado al cine en 3D y que dejó abierta la interrogante sobre la seguridad vial”.
De acuerdo con el diario Clarín “las autoridades no cuentan con un plan de contingencia adecuado para reaccionar con prontitud en casos como éste”.
El Gobierno de la ciudad habilitó un teléfono de información sobre el paradero de los pasajeros y los medios locales difundieron las listas de los heridos recibidos en hospitales. Pero no fue suficiente.
“Como no había una lista oficial de víctimas, los familiares rompieron el dispositivo de seguridad exigiendo respuestas e información que nadie podía darles”, sostuvo Ernesto Carulla, de Radio Mitre, para quien este accidente “obliga a replantear el estado de los servicios ferroviarios del país, pero sobre todo de la capital”.
Desastres ferroviarios en 10 años
Egipto En 2002, 361 personas murieron en el incendio de un tren en El Cairo.
Mozambique En 2003, un descarrilamiento provocó más de 190 muertos.
Norcorea En 2005, la colisión de dos trenes causó la muerte de 150 personas.
India En 2011, el descarrilamiento de un tren provocó la muerte de 69 pasajeros.
Eran las 11.30. Los gritos y las corridas pidiendo paso no paraban en el hall de la estación. “¡Silencio! ¡Silencio!”, empezaron a gritar de golpe y dentro de los vagones. Los rescatistas tenían la peor tarea: identificar si las víctimas que aún estaban allí seguían con vida. No hubo respuesta.
Antesala del infierno
“Fue el peor momento de la tragedia. La antesala del infierno. Uno a uno, los cuerpos fueron sacados de entre los hierros torcidos en bolsas negras. Primero fue uno solo, en medio del traslado de los heridos del final. Luego, otro. Y uno más. Y otro más. Y otro. Cinco seguidos y la antesala de un número que parecía no terminar”, escribió la periodista María Arce en la edición digital del diario Clarín.
“Las camillas esperaban vacías que apareciera un herido. Pero no. Estaban todos muertos. Seis, siete, ocho, nueve' El personal del SAME (sanitarios) comenzó a dispersarse y fue remplazado por oficiales de Policía que en vez de guantes y estetoscopios llevaban en sus manos más bolsas negras”.
“Diez, once, doce y seguía creciendo el número de fallecidos. Las caras de los empleados del tren se iban desfigurando. Los policías entraban sigilosos al vagón, desplegaban las bolsas con cuidado y envolvían lentamente los cuerpos. Después salían rápido hacia el final del andén, por la parte de atrás de la estación. Casi a hurtadillas. Se iban con el horror a cuestas, tratando de ocultarlo”, describe Arce.
Pero allí no terminó el caos. “¡Rojo, rojo! (herido grave)”, se escuchaba gritar al pie de una de las escalinatas de acceso a la estación a un médico del servicio público de emergencia SAME, encargado de ordenar por colores, de acuerdo a la gravedad de los casos, la salida de heridos.
Los heridos más graves eran llevados en camilla por la calle, cortada al tránsito, hasta uno de los dos helicópteros para trasladarlos a los hospitales, mientras que los valorados con código amarillo, menos graves, partían en alguna de las veintenas de ambulancias que fueron y vinieron toda la mañana.
El desastre desnudó falencias
Según periodistas y analistas de diferentes medios argentinos, la Policía el gobierno local y otras instancias se vieron desbordados por la tragedia.
Para Ricardo Lafauci, “desastres como este ponen de manifiesto la fragilidad de un sistema ferroviario obsoleto, pobre y carente de todo tipo de previsión y mantenimiento adecuado a las necesidades de miles de usuarios al día. Es la demostración de la eterna incapacidad argentina para prevenir”.
Su colega, Valentín Díaz Aroca, definió la tragedia de Once como “un pandemonio que creíamos reservado al cine en 3D y que dejó abierta la interrogante sobre la seguridad vial”.
De acuerdo con el diario Clarín “las autoridades no cuentan con un plan de contingencia adecuado para reaccionar con prontitud en casos como éste”.
El Gobierno de la ciudad habilitó un teléfono de información sobre el paradero de los pasajeros y los medios locales difundieron las listas de los heridos recibidos en hospitales. Pero no fue suficiente.
“Como no había una lista oficial de víctimas, los familiares rompieron el dispositivo de seguridad exigiendo respuestas e información que nadie podía darles”, sostuvo Ernesto Carulla, de Radio Mitre, para quien este accidente “obliga a replantear el estado de los servicios ferroviarios del país, pero sobre todo de la capital”.
Desastres ferroviarios en 10 años
Egipto En 2002, 361 personas murieron en el incendio de un tren en El Cairo.
Mozambique En 2003, un descarrilamiento provocó más de 190 muertos.
Norcorea En 2005, la colisión de dos trenes causó la muerte de 150 personas.
India En 2011, el descarrilamiento de un tren provocó la muerte de 69 pasajeros.
El drama de los vetustos trenes argentinos
Los porteños viajan apiñados como ganado en los trenes de cercanías de la capital argentina, que unen los poblados barrios de los suburbios con el centro de la ciudad. Tan pésimo es el servicio que los pasajeros protestaron incendiando varias veces estaciones y convoyes.
“Pero lo ocurrido durante el último año, bajo el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández supera todo lo conocido hasta el momento. En 12 meses, hubo siete accidentes sobre las vías y pasos de vehículos con al menos 72 muertos y 700 heridos”, escribió el periodista Juan Ignacio Irigaray en el diario español El Mundo.
Por ello, los sindicatos de obreros ferroviarios y las asociaciones de usuarios responsabilizan a la falta de inversión en el sistema de transportes por parte de los sucesivos gobiernos nacionales. El secretario general del sindicato de maquinistas La Fraternidad, Omar Maturano, reveló que el tren eléctrico accidentado ayer era “de origen japonés marca Toshiba, remodelado en 1962 ó 1963. Ya se imaginará usted”.
“Lo venimos denunciando desde hace tiempo sobre la falta de inversión y los trabajadores todos los días tienen que poner los trenes en condiciones para poder salir”, señaló el dirigente ferroviario Omar Maturano.
Para Maturano, el siniestro pudo deberse a “problemas de frenos, que el conductor haya calculado mal, porque el tren con más gente pesa más”. El convoy debía ingresar a la estación a cinco kilómetros por hora pero en este caso, seguramente iba a 26 ó 30 kilómetros por hora.
“Pero lo ocurrido durante el último año, bajo el Gobierno de la presidenta Cristina Fernández supera todo lo conocido hasta el momento. En 12 meses, hubo siete accidentes sobre las vías y pasos de vehículos con al menos 72 muertos y 700 heridos”, escribió el periodista Juan Ignacio Irigaray en el diario español El Mundo.
Por ello, los sindicatos de obreros ferroviarios y las asociaciones de usuarios responsabilizan a la falta de inversión en el sistema de transportes por parte de los sucesivos gobiernos nacionales. El secretario general del sindicato de maquinistas La Fraternidad, Omar Maturano, reveló que el tren eléctrico accidentado ayer era “de origen japonés marca Toshiba, remodelado en 1962 ó 1963. Ya se imaginará usted”.
“Lo venimos denunciando desde hace tiempo sobre la falta de inversión y los trabajadores todos los días tienen que poner los trenes en condiciones para poder salir”, señaló el dirigente ferroviario Omar Maturano.
Para Maturano, el siniestro pudo deberse a “problemas de frenos, que el conductor haya calculado mal, porque el tren con más gente pesa más”. El convoy debía ingresar a la estación a cinco kilómetros por hora pero en este caso, seguramente iba a 26 ó 30 kilómetros por hora.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Video ASI FUE EL CHOQUE en el Tren Sarmiento
Sergio Mirella Vedia y Juan Carlos Bartolo (40) son los dos primeros bolivianos confirmados que resultaron heridos en el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en la ciudad de Buenos Aires (Argentina). Tatiana Lecano está reportada como desaparecida
Ambos compatriotas, que sufren de politraumatismos, son atendidos en el sanatorio Sagrado Corazón de Jesús, ubicado a ocho cuadras de donde sucedió el accidente, según informó a EL DEBER Digital la periodista Lilia Camacho. El dato también fue confirmado por la jefa de prensa del centro asistencial, Alejandra Vera.
Por otra parte, Freddy Ayala, dirigente de la comunidad boliviana, informó que la compatriota Tatiana Lecano, de 33 años, está desaparecida. “Ella es una abogada que está siendo buscada por sus familiares. Esperemos encontrarla pronto”, dijo Ayala al Diario Mayor. Hasta el momento se registran 49 muertos y más de 600 heridos. Se espera un informe oficial de las autoridades bolivianas en las próximas horas sobre la situación de los connacionales afectados.
Ambos compatriotas, que sufren de politraumatismos, son atendidos en el sanatorio Sagrado Corazón de Jesús, ubicado a ocho cuadras de donde sucedió el accidente, según informó a EL DEBER Digital la periodista Lilia Camacho. El dato también fue confirmado por la jefa de prensa del centro asistencial, Alejandra Vera.
Por otra parte, Freddy Ayala, dirigente de la comunidad boliviana, informó que la compatriota Tatiana Lecano, de 33 años, está desaparecida. “Ella es una abogada que está siendo buscada por sus familiares. Esperemos encontrarla pronto”, dijo Ayala al Diario Mayor. Hasta el momento se registran 49 muertos y más de 600 heridos. Se espera un informe oficial de las autoridades bolivianas en las próximas horas sobre la situación de los connacionales afectados.
Un tren choca en la estación Once de Buenos Aires y deja al menos 19 muertos y 550 heridos
Cerca del mediodía comenzaron a retirar cuerpos sin vida de la estación de Once, donde esta mañana descarriló un tren del Ferrocarril Sarmiento cuando llegaba a la estación Once. Según pudieron constatar periodistas de Clarín.com, ya son 19 los muertos retirados por la parte de atrás del andén.
Más temprano, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, había dicho desde la estación que podría haber víctimas fatales.
El convoy impactó en el andén 2 cuando ingresaba a la estación, chocó contra la valla de contención final. Hay más de 550 pasajeros heridos, por lo que el SAME trabaja en el lugar con más de 20 ambulancias.
Los bomberos de la Policía Federal trabajan para sacar gente de los dos primeros vagones. También, efectivos de la Policía Federal se encuentran trabajando en el lugar.
Alberto Crescenti, titular del SAME, afirmó que debido al descarrilamiento en el Sarmiento, trabajarán "entre 10 y 15 ambulancias".
"Un tren que venía de Moreno se quedó sin frenos, descarriló y chocó contra la estación, no contra otro tren", contó Paula, una de las pasajeras, por Radio Mitre.
Otro pasajero, Emanuel, viajaba de Morón a Once para ir a trabajar. Y contó a Clarín.com que se sintió un fuerte impacto y la gente comenzó al caerse unos encima de otros, en medio de gritos de desesperación.
Pasadas las 10.00, habló el secretario de Transporte y dijo: “Puede haber víctimas”.
Juan Pablo Schiavi, dijo desde Once, que el tren impactó contra el paragolpes de la estación a 20 kilómetros por hora. Y que la cifra de heridos alcanza a 340, que son trasladados a todos los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.
El funcionario nacional lo calificó como "un accidente muy grave" y contó que el tren entraba a 26 kilómetros por hora a la estación y que el impacto contra el paragolpe fue a 20 kilómetros.
También, que un vagón "entró 26 metros dentro de otro" y que la cifra de heridos alcanza a 340 heridos, todos trasladados a los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.
Las primeras personas heridas fueron trasladadas a los hospitales Ramos Mejía y Durand para ser atendidas.
También el Gobierno porteño desplegó un operativo donde trabajan en el lugar más de 30 ambulancias del SAME con Defensa Civil y 25 móviles de la Policía Metropolitana en conjunto con 5 dotaciones de Bomberos (PFA) y 30 móviles de la Policía Federal.
Desde la Subsecretaría de Emergencias del Gobierno porteño, también trabajan las direcciones de Defensa Civil, Logística y Guardia de Auxilio con otros seis móviles.
Asimismo en el lugar, trabajan un centenar de agentes de la Policía Metropolitana en conjunto con otros 100 agentes de la Policía Federal.
En tanto se cortó el tránsito en las calles perimetrales para el operativo de emergencia.
Más temprano, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, había dicho desde la estación que podría haber víctimas fatales.
El convoy impactó en el andén 2 cuando ingresaba a la estación, chocó contra la valla de contención final. Hay más de 550 pasajeros heridos, por lo que el SAME trabaja en el lugar con más de 20 ambulancias.
Los bomberos de la Policía Federal trabajan para sacar gente de los dos primeros vagones. También, efectivos de la Policía Federal se encuentran trabajando en el lugar.
Alberto Crescenti, titular del SAME, afirmó que debido al descarrilamiento en el Sarmiento, trabajarán "entre 10 y 15 ambulancias".
"Un tren que venía de Moreno se quedó sin frenos, descarriló y chocó contra la estación, no contra otro tren", contó Paula, una de las pasajeras, por Radio Mitre.
Otro pasajero, Emanuel, viajaba de Morón a Once para ir a trabajar. Y contó a Clarín.com que se sintió un fuerte impacto y la gente comenzó al caerse unos encima de otros, en medio de gritos de desesperación.
Pasadas las 10.00, habló el secretario de Transporte y dijo: “Puede haber víctimas”.
Juan Pablo Schiavi, dijo desde Once, que el tren impactó contra el paragolpes de la estación a 20 kilómetros por hora. Y que la cifra de heridos alcanza a 340, que son trasladados a todos los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.
El funcionario nacional lo calificó como "un accidente muy grave" y contó que el tren entraba a 26 kilómetros por hora a la estación y que el impacto contra el paragolpe fue a 20 kilómetros.
También, que un vagón "entró 26 metros dentro de otro" y que la cifra de heridos alcanza a 340 heridos, todos trasladados a los hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.
Las primeras personas heridas fueron trasladadas a los hospitales Ramos Mejía y Durand para ser atendidas.
También el Gobierno porteño desplegó un operativo donde trabajan en el lugar más de 30 ambulancias del SAME con Defensa Civil y 25 móviles de la Policía Metropolitana en conjunto con 5 dotaciones de Bomberos (PFA) y 30 móviles de la Policía Federal.
Desde la Subsecretaría de Emergencias del Gobierno porteño, también trabajan las direcciones de Defensa Civil, Logística y Guardia de Auxilio con otros seis móviles.
Asimismo en el lugar, trabajan un centenar de agentes de la Policía Metropolitana en conjunto con otros 100 agentes de la Policía Federal.
En tanto se cortó el tránsito en las calles perimetrales para el operativo de emergencia.
Accidente de tren deja 340 heridos en Buenos Aires y podría haber muertos
Al menos 340 personas resultaron heridas este miércoles en el accidente de un tren de pasajeros que embistió el paragolpes de la terminal urbana Once de Buenos Aires y que podría haber provocado muertos, informó el secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi.
"Hay 340 politraumatizados. Son contusiones pero hay casos más complejos con traumatismo de tórax. Hay gente viva atrapada en vagones", dijo Schiavi en rueda de prensa en la terminal ferroviaria, y agregó que "puede haber víctimas" fatales, mientras los socorristas aún trabajan en el lugar.
"El tren entró a la estación a una velocidad de 20 kilómetros por hora y embistió el paragolpes", precisó el funcionario de gobierno.
Fuentes policiales dijeron a la prensa que la formación, con unos 2.000 pasajeros a bordo, se quedó sin frenos y embistió el tope donde terminan las vías.
"El accidente es muy grave. Hubo vagones que se encimaron y uno de ellos entró seis metros dentro de otro. Todo está filmado y podrá ser investigado", añadió Schiavi.
"Hay 340 politraumatizados. Son contusiones pero hay casos más complejos con traumatismo de tórax. Hay gente viva atrapada en vagones", dijo Schiavi en rueda de prensa en la terminal ferroviaria, y agregó que "puede haber víctimas" fatales, mientras los socorristas aún trabajan en el lugar.
"El tren entró a la estación a una velocidad de 20 kilómetros por hora y embistió el paragolpes", precisó el funcionario de gobierno.
Fuentes policiales dijeron a la prensa que la formación, con unos 2.000 pasajeros a bordo, se quedó sin frenos y embistió el tope donde terminan las vías.
"El accidente es muy grave. Hubo vagones que se encimaron y uno de ellos entró seis metros dentro de otro. Todo está filmado y podrá ser investigado", añadió Schiavi.
jueves, 16 de febrero de 2012
Perú tendrá su primer tren subterráneo
"Es una decisión importante para las ciudades de Lima y Callao, ya que dentro de cinco o diez años, ambas tendrán doce millones de habitantes y necesitamos buscar opciones reales para solucionar el problema del transporte", afirmó Humala.
Estiman que la obra, de unos 30 kilómetros, costará 2 mil millones de dólares. Esperan que empiece a operar en 2017
Para el mandatario, esta construcción aliviará el tráfico de la capital y mejorará la calidad de vida de los pobladores. "Esta obra es importante porque obviamente va durar varios años su construcción, es una obra millonaria, por lo mismo que son más de 30 kilómetros de extensión", manifestó.
Según el presidente, el metro será la continuación del denominado "tren eléctrico", que en la mayoría de tramos se desplaza sobre pilares a varios metros de altura y que recorre unos 22 kilómetros de distancia.
El ministro de Transportes, Carlos Paredes, proyectó que el subterráneo funcionará en máximo seis años. "Hemos calculado que los estudios técnicos tomarán unos dos años y las obras unos tres años, esto significa que (el tren) iniciará sus operaciones en cinco o seis años", expresó Paredes.
El funcionario peruano afirmó que ya existen estudios de demanda e ingeniería básica, pero consideró que "por el monto de inversión y la magnitud de la obra", se requiere de evaluaciones más precisas. Gobierno encargará a la agencia estatal promotora de inversiones Proinversión la ejecución de los estudios para dar en concesión la construcción del metro.
Estiman que la obra, de unos 30 kilómetros, costará 2 mil millones de dólares. Esperan que empiece a operar en 2017
Para el mandatario, esta construcción aliviará el tráfico de la capital y mejorará la calidad de vida de los pobladores. "Esta obra es importante porque obviamente va durar varios años su construcción, es una obra millonaria, por lo mismo que son más de 30 kilómetros de extensión", manifestó.
Según el presidente, el metro será la continuación del denominado "tren eléctrico", que en la mayoría de tramos se desplaza sobre pilares a varios metros de altura y que recorre unos 22 kilómetros de distancia.
El ministro de Transportes, Carlos Paredes, proyectó que el subterráneo funcionará en máximo seis años. "Hemos calculado que los estudios técnicos tomarán unos dos años y las obras unos tres años, esto significa que (el tren) iniciará sus operaciones en cinco o seis años", expresó Paredes.
El funcionario peruano afirmó que ya existen estudios de demanda e ingeniería básica, pero consideró que "por el monto de inversión y la magnitud de la obra", se requiere de evaluaciones más precisas. Gobierno encargará a la agencia estatal promotora de inversiones Proinversión la ejecución de los estudios para dar en concesión la construcción del metro.
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